¿Cómo hablar de poesía pura en este día sin énfasis? Porque lo de “puro”, tan ambiguo, con tantas resonancias morales empuja ya al énfasis, a la confusión y a poner en la pureza todos los encantos del Viernes santo.
viernes, 22 de abril de 2011
Viernes santo
lunes, 28 de febrero de 2011
Lamento las molestias
Mi mamá tiene una lesión sindesmal que vamos padeciendo desde hace un mes. Hay días en los que me siento más torpe y más perezosa. ¿De veras hay que escribir? ¿Y si no tengo nada relevante que decir? Voy a seguir escribiendo. Sí, lamento las molestias. Pero lo voy a seguir intentando.
Lamento las molestias
Mi mamá tiene una lesión sindesmal que vamos padeciendo desde hace un mes. Hay días en los que me siento más torpe y más perezosa. ¿De veras hay que escribir? ¿Y si no tengo nada relevante que decir?
miércoles, 26 de enero de 2011
Buenas tardes
En mi pueblo natal se pueden disfrutar estos atardeceres. Y me puedo asombrar de cosas muy sencillas como decir "buenas tardes" a todo el que encuentre por el camino y recibir por respuesta otro "buenas tardes" amable y hasta cariñoso de gente que apenas conozco o no conozco.
martes, 11 de enero de 2011
¡Provecho!
Dice el Diccionario de la RAE que buen provecho es una expresión coloquial usada para manifestar el deseo de que algo sea útil o conveniente a la salud o bienestar de alguien, frecuentemente dirigiéndose a quienes están comiendo o bebiendo. Creo que las cosas han cambiado un poco. Hace tiempo que no escucho decir a alguien "buen provecho", sino "¡provecho!". Y me gusta la simplificación. ¿No ocurre --a fin de cuentas-- que todo provecho es bueno? Un mal provecho sería algo como un desprovecho, etc.
Todo lo anterior, para decir, que esta mañana usé el transporte público, saqué un libro de mi bolsa y me quedé sumamente entretenida en mi lectura, para cuando el chofer pasó a cortar boletos, yo le mostré mi boleto sin dejar de leer y, como siempre lo hago, dije "gracias". Él me dijo "¡provecho!" Y logró lo que yo no quería: interrumpió mi lectura. Y es que no entendí por qué me dijo eso; llegué a pensar que se refería a mi libro. Me pareció estupendo que alguien deseara que un libro me fuera útil o conveniente. Al final me convencí de que lo dijo porque yo traía en la mano izquierda un vaso de jugo de mandarina (¡me encantan las mandarinas!) que bebía casi sin darme cuenta.
Me parece muy cortés decir "¡provecho!" a quien lee. En eso de la lectura no es poco lo que uno tiene que invertir; cabe desear o esperar, si no algún beneficio, por lo menos, no un des-provecho. Así que ¡provecho!
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Mas por pero
Estoy impresionada. Había notado un uso excesivo de la preposición "pero" en todo lo que redacto; especialmente en mi tesis. Tratando de resolver el "inconveniente", decidí sustituir la mitad de mis "pero" por "mas". Planeaba dedicarme hoy a eso. Releyendo el Manual del distraído encontré, en la página 154 (la edición que tengo es de 1987), "Protestas", texto que había olvidado por completo --o tal vez no-- y que inicia así: "Me molesta encontrar en un texto la palabra mas en lugar de pero". Y hacia el final de la página remata:
Su única herencia quizá sea esta intolerancia mía, la convicción de que mas excluye el humor, la acidez, provoca la prosa rimada, impide las sorpresas, nos hace levantar la voz, nos empuja irremediablemente hacia la gravedad, los tópicos, el espejo. Pero, por el contrario, crea dicotomías, es seco, se lleva bien con el balde de agua helada, es un freno al llanto fácil, permite en un instante, cambiar el tono, voltear la medalla, quitar la pacotilla y el azúcar. No me interesan los feligreses, las bocas abiertas, los oradores pálidos, perlosos, amenanzantes. Prefiero usar pero.
viernes, 11 de junio de 2010
"Cierro mi puerta; y eso y lo otro y aquello se quedan fuera sin remedio"
Hace varias horas que estoy despierta. Estoy enferma y mi madre me ha traído un té para tomar la primera pastilla del día. Quiero escribir, pero no sé qué escribir.
Mejor algo que me tiene contenta. Casi con un año de retraso --se había anunciado que se publicaría con motivo del 50° aniversario luctuoso de su autor-- ya están a la venta los dos primeros volúmenes del Diario de Alfonso Reyes. Si todo va bien, en unas horas los tendré en casa. El Fondo de Cultura Económica creó una cuenta en twitter @lectoresaFondo donde, por el momento, aparecen pequeños fragmentos de "Días Aciagos".
De la publicación del Diario de Reyes ya había un intento. La Universidad de Guanajuato publicó, hace 41 años, el correspondiente al período que va de 1911 a 1930. Fragmentos de la primera parte aparecen, además, en las Obras Completas, pues el propio Reyes los publicó en algunos de sus textos.
No he tenido nunca acceso a todo el Diario y, considerando que la publicación será de seis volúmenes, mi conocimiento de él es mínimo. Pero me atreveré a comentar que tengo la impresión que el Diario de Reyes fue evolucionando hacia el dietario, que fue abandonando el estilo literario. Eso tiene una ventaja: se fue haciendo más informativo. Ya veremos
Cierro mi puerta; y eso y lo otro y aquello se quedan fuera sin remedio...
No he tenido nunca acceso a todo el Diario y, considerando que la publicación será de seis volúmenes, mi conocimiento de él es mínimo. Pero me atreveré a comentar que tengo la impresión que el Diario de Reyes fue evolucionando hacia el dietario, que fue abandonando el estilo literario. Eso tiene una ventaja: se fue haciendo más informativo. Ya veremos
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