miércoles, 24 de noviembre de 2010

Mas por pero

Estoy impresionada. Había notado un uso excesivo de la preposición "pero" en todo lo que redacto; especialmente en mi tesis. Tratando de resolver el "inconveniente", decidí sustituir la mitad de mis "pero" por "mas". Planeaba dedicarme hoy a eso. Releyendo el Manual del distraído encontré, en la página 154 (la edición que tengo es de 1987), "Protestas", texto que había olvidado por completo --o tal vez no-- y que inicia así: "Me molesta encontrar en un texto la palabra mas en lugar de pero". Y hacia el final de la página remata:
Su única herencia quizá sea esta intolerancia mía, la convicción de que mas excluye el humor, la acidez, provoca la prosa rimada, impide las sorpresas, nos hace levantar la voz, nos empuja irremediablemente hacia la gravedad, los tópicos, el espejo. Pero, por el contrario, crea dicotomías, es seco, se lleva bien con el balde de agua helada, es un freno al llanto fácil, permite en un instante, cambiar el tono, voltear la medalla, quitar la pacotilla y el azúcar. No me interesan los feligreses, las bocas abiertas, los oradores pálidos, perlosos, amenanzantes. Prefiero usar pero.

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Maira Gall