Pascal
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martes, 17 de mayo de 2016

Cosa boba


"Pierdo la paciencia y el tiempo, y engaño mi amargura encerrándome a escribir —a escribir por escribir; 'como cosa boba', decía Santa Teresa".

Días aciagos, Alfonso Reyes




Mi clásica amigdalitis de final del juego, quiero decir, del semestre, hizo su aparición ayer. No me siento tan mal, pero pinta para peor. Ya veremos.

La madrugada del sábado terminé de leer La Regenta de Clarín. Todavía me tiemblan las manos de la emoción. Me parece que la novela delata un particular modo de entender el realismo que me ha atrapado, que está muy lejos, inalcanzable, de los realismos de manual y que intentaré comentar en mi última entrega del curso de Literatura española. Nada que no haya quedado bien explícito en Apolo en Pafos:
Nada de esto se puede entender bien cuando no se tiene la fe profunda en la verdad y en su belleza; llegará un día en que será un crimen de lesa metafísica el pretender que pueda haber superior belleza a la de la realidad; la realidad es lo infinito, y las combinaciones de cualidades a que lo infinito puede dar existencia, ofrecen superiores bellezas a cuanto quepa que sueñe la fantasía e inspire el deseo.
A Cortázar se le haría agua la boca con un párrafo como este.

Me ha encantado también el tono, de orientación pascaliana, que Clarín usa para referirse a filosofías y filósofos. “Se moquer de la philosophie, c'est vraiment philosopher”.

miércoles, 6 de abril de 2016

Casi luz

Felices Pascuas.
"¿Creeré que yo soy nada? ¿Creeré que yo soy Dios?"


Se acabaron mis vacaciones. He logrado volver al sitio predilecto de mi abuelo. Y esta vez no me quedé cerca; di el salto (pesaj) y llegué al sitio mismo y hasta tomé fotografías. "The most grandiose result of the photographic enterprise is to give us the sense that we can hold the whole world in our heads." Esto que Sontag hace me fascina: nos leva con "the whole world" para llevarnos al naufragio de "our heads". En fin, es un lugar precioso, lleno de sauces y, mientras lo contemplaba, me asustó la idea de que mi abuelo, a causa de permanecer tanto tiempo ahí, hubiera mirado alguna vez ese paisaje como algo cotidiano. Ya no sé qué digo. Mirar las cosas como algo cotidiano significa simplemente dejar de mirarlas.



Tierno saúz,
casi oro, casi ambar,
casi luz.

Ayer alguien me preguntó por la salud de mi amigo. Fue muy difícil articular una respuesta. Lo pierdo, pero no estoy triste. Lo admiro con todas mis fuerzas, aunque todas mis fuerzas también sean nada.
© Todo en el fragmento
Maira Gall