| Toledo, la inexpugnable |
Se dice que Proust escribió que el único verdadero viaje de descubrimientos no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos. Pero Proust no escribió "nuevo ojos", sino "otros ojos". Creo que es la misma cosa de "el fin justifica los medios" que Maquiavelo nunca escribió y de "el que canta ora dos veces" que se atribuye a Agustín y que, por más que le doy vueltas y vueltas a las Obras Completas, nunca he podido hallar.
"Canta, oh Musa, los celos y el snobismo..." Ya está. Aunque Proust no formuló la frase sobre los nuevos paisajes y los nuevos ojos, sirve para explicar-me. Estoy emocionada hasta la embriaguez. Nihil novum sub sole. Tres veces había visto una famosa lápida en Córdoba. Pero ayer la entendí y fue como contemplarla por primera vez. Polvo, ceniza y nada... ¡Y todo! Porque el escepticismo judaizante ibérico es el filón que lleva a tres de mis más grandes pasiones: Siglo de Oro, mística española y Barroco novohispano. Fetichista que es una.
Y extraño mucho a mi madre. Recuerdo que mi mamá hablaba de "Bola de sebo" desde que yo tenía siete años y, como era el pretexto para hablar mal de mi papá, me irritaba mucho, me indignaba. La extraño, sobre todo, porque a lo largo de una semana nadie me ha contrariado; ¡ni siquiera Rodrigo! Y mi madre lo hace sistemáticamente. Al punto que, si lee esto, alegará que no es así, que soy yo quien la contradice sistemáticamente a ella...
Ayer recibí un mensaje extraño: "Hola, Juanita. Me parece que no celebras el Año nuevo pero..." Fue impresionante. No recuerdo haber expresado algo semejante. Si algo me parece digno de celebrar es que todo pasa y que todo, todo, se acaba. Las bajas de este año son todavía un dolor punzante. Pero eso también lo celebro.
Y nada. Quiero agradeceros porque hemos llegado juntos hasta aquí.

No hay comentarios.
Publicar un comentario